martes, 10 de mayo de 2016

Armando Reverón y César Rengifo reposarán en el Panteón Nacional



Desde este martes

Crédito: Agencias

A partir de este martes, los restos mortales de los creadores César Rengifo y Armando Reverón ingresarán al Panteón Nacional, en Caracas, como parte de un homenaje del pueblo venezolano a estos dos referentes culturales, informó el ministro para la Cultura, Freddy Ñáñez.


“Cada patriota que entra al Panteón Nacional es referente cultural en el sentido de que no se representa a sí mismo sino que es símbolo de procesos sociales y subjetividades orgánicas. Matea e Hipólita son dos que esperan su resignificación histórica. La mujer y lo mujer en la memoria de la nación”, expresó el ministro.
En entrevista concedida al diario Ciudad Ccs, indicó que la actividad estará acompañada de una gala cultural con la participación de Cecilia Tood, Iván Pérez Rossi, Alí Alejandro Primera, el grupo Herencia y el Movimiento Teatral César Rengifo que ofrecerá un performance.

Como parte de la programación, también este martes, en la Casa de Nuestra América José Martí, ubicada en el bulevar Panteón, Caracas, se inaugurará a las nueve de la mañana la exposición Reverón Luz de Venezuela.

También a las nueve de la mañana se hará el taller demostrativo Construcción de muñecas de Reverón con personajes en miniatura a cargo del Colectivo Trebol. La cita será en la Plaza Omar Khayyam del Foro Libertador.

Igualmente, se efectuará en la tienda de la Fundación Red de Arte, el cine foro César Rengifo y el compromiso revolucionario, organizado por la agrupación Alma Corazón y Vida.
A la una de la tarde se espera la llegada de los restos mortales de Reverón y Rengifo al Panteón Nacional y Mausoleo del Libertador, actividad que será acompañada por la obra teatral Apacuana y una demostración de la danza Wayúu, Yonna.

El pasado 7 de abril de 2015 la Asamblea Nacional, de mayoría revolucionaria, aprobó la propuesta del Presidente Nicolás Maduro de trasladar al Panteón a los creadores Armando Reverón y César Rengifo.

Referentes culturales

César Rengifo nació el 14 de mayo de 1915 en Caracas. Desde niño sintió un gran interés por las artes, heredado de quien fuera su padrino y mentor José Carmen Toledo.
Con el tiempo se convirtió en un gran crítico social, hombre reflexivo, que luchó por la libertad y la democracia a través de las letras y la dramaturgia, con la cual representó diferentes piezas como La sonata del Alba y Manuelote.

El pintor y dramaturgo venezolano murió el 2 de noviembre de 1980. Fue autor de más de 40 piezas teatrales y pictóricas, que tienen una concepción sobre el realismo social concebido como el reflejo de la realidad nacional.

Por su parte, Armando Reverón, el genio de la luz, fue autor de más de 100 obras y dio sus primeras pinceladas desde la niñez, tiempo en que se vio influenciado por su tío Ricardo Montilla, pintor de la época que descubrió su talento y lo impulsó a desarrollar su carrera.

Estudió artes plásticas y múltiples técnicas en España y Francia, países donde tuvo la oportunidad de conocer y acercarse al trabajo de diferentes pintores de gran reconocimiento, entre ellos Salvador Dalí.
Una vez culminados sus estudios en el exterior, regresó a su país y se instaló en el estado Vargas, donde vivió hasta sus últimos años, sirviendo como profesor de pintura y artes. Reverón falleció el 18 de septiembre de 1954.

lunes, 2 de mayo de 2016

Sancionadas dos líneas de taxis en el municipio Valera



Informó el concejal Jesús Gutiérrez

El presidente de la Comisión de Servicio y Transporte Público del Concejo Municipal de Valera; concejal Jesús Gutiérrez; manifestó la suspensión dos líneas de taxis en el municipio, por la violación de los artículos 6 numeral 1,2,3,4  y   145 de la Ley de Tránsito Terrestre y la Ley Orgánica  del Poder Público Municipal el cual acredita al ente edilicio para la entrega de  los permisos y la carta avales a las líneas de transporte público, cumpliendo con la DT9 y la revisión realizada por el INTT y la Policía Nacional.

Señaló la irregularidad que cometen las líneas al vender los vehículos que aparecen en la DT9, con el  mismo permiso  incorporan  otro carro pretenden seguir trabajando.
De la misma manera serán sancionadas las líneas de transporte que incluyan vehículos que no están registrados en el ayuntamiento municipal con una multa de  50 unidades tributarias  en adelante.
Acotó  que en los próximos días estará participando al INTT y a la Policía Nacional de los vehículos que ya no aparecen con la DT9 para tomar las acciones pertinentes.

Recomendó a las líneas de taxis que cuando se le entreguen la carta aval y el permiso de espacio físico sepan; como se les explica; lo que deben hacer y no deben hacer cuando venden un vehículo.
Dijo que la Carta Aval que se entrega por parte del ayuntamiento valerano evitara a los conductores problemas con las autoridades y en ese documento aparecerán los deberes y derechos que tienen los conductores con el municipio y los usuarios.

Sobre la entrega del permiso del   Espacio  Físico refirió que  es concesión del municipio y que es entregado de una forma gratuita por la Comisión de Transporte.

Foto: Concejal Jesús Gutiérrez.

Historia: En el corazón de los EEUU nació el Día Internacional del Trabajador

¡Aunque no lo quieran celebrar!

Credito: Lewis Hine / U.S. National Archives and Records Administration

Sin duda una de las conmemoraciones con mayor sentido reivindicativo en el orden social que se conoce en la actualidad es el Día Internacional de los Trabajadores o Primero de Mayo, una celebración perteneciente al movimiento obrero mundial. Fecha que se ha utilizado habitualmente para anunciar o concretar diferentes reivindicaciones sociales y laborales a favor de las clases trabajadoras por parte fundamentalmente de los movimientos de izquierda.

Fotografía de un taller de Indiana, Estados Unidos, de Lewis Hine, 1908. Las malas condiciones laborales de los trabajadores en plena Revolución Industrial contribuyeron al surgimiento del movimiento obrero y sus reivindicaciones.
Por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, es una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago. Estos líderes obreros anarquistas fueron vilmente ejecutados por las autoridades de los Estados Unidos, al participar en las protestas por el establecimiento de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga del 1 de mayo de 1886 y la posterior escalada de protestas que desembocaron tres días más tarde, el 4 de mayo, en la revuelta de "Haymarket". A partir de entonces dicha acción emprendida por los trabajadores que creían en sus derechos por una vida justa se convertiría con el tiempo en una significativa fecha de jornadas reivindicativas por los derechos de los trabajadores celebrada en casi todos los países del mundo.

Los Estados Unidos y Canadá rechazaron celebrar esta fecha por temor al resurgimiento de las luchas obreras. En su lugar se conmemora el Labor Day, el primer lunes de septiembre, que celebran con un desfile en la ciudad de Nueva York y organizado por la "Noble Orden de los Caballeros del Trabajo" (Knights of Labor, en inglés).  El presidente estadounidense Grover Cleveland auspició la celebración en septiembre por temor a que la fecha de mayo reforzase el movimiento socialista en los Estados Unidos desde 1882.  Canadá se unió a conmemorar el primer lunes de septiembre en vez del primero de mayo a partir de 1894.

Los famosos murales industriales de Detroit fueron pintados por el maestro mexicano Diego Rivera entre 1932 y 1933. 
Obra "Trabajadores de mi tierra" del artista venezolano Iván Darío Hernández ( Colección Pdvsa La Estancia)

Historia
Los hechos que dieron lugar a esta celebración están contextualizados en los albores de la Revolución Industrial en los Estados Unidos. A fines del siglo XIX la ciudad de Chicago era la segunda ciudad en número de habitantes de EE. UU. Dicha ciudad cada año era la gran receptora de miles de trabajadores desempleados, originándose con el tiempo grandes núcleos residenciales de gente humilde sin esperanzas de progreso. Estos centros urbanos de miseria acogieron durante años a centenares de emigrantes llegados de todo el mundo.

La reivindicación de la jornada laboral de 8 horas de trabajo
Una de las reivindicaciones básicas de los trabajadores, era la jornada de 8 horas. Teniendo como objetivo prioritario hacer valer su lema: "ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa". En este contexto los trabajadores elevaron varias peticiones – de cumplir la jornada laboral de ocho horas- ante instancias oficiales, como la realizada en 1829 a la legislatura de Nueva York.  Anteriormente existía una ley que prohibía trabajar más de 18 horas, "salvo caso de necesidad". Si no había tal necesidad, cualquier funcionario de una compañía de ferrocarril que hubiese obligado a un maquinista o fogonero a trabajar jornadas de 18 horas diarias debía pagar una multa de 25 dólares.
La mayoría de los obreros estaban afiliados a la "Noble Orden de los Caballeros del Trabajo", pero tenía más preponderancia la American Federation of Labor (Federación Estadounidense del Trabajo), inicialmente socialista. En su cuarto congreso, realizado el 17 de octubre de 1884, ésta había resuelto que desde el 1 de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de trabajo debería ser de ocho horas, yéndose a la huelga si no se obtenía esta reivindicación y recomendándose a todas las uniones sindicales que tratasen de hacer leyes en ese sentido en sus jurisdicciones. Esta resolución despertó el interés de las organizaciones, que veían la posibilidad de obtener mayor cantidad de puestos de trabajo con la jornada de ocho horas, reduciendo el paro.

La Ley Ingersoll del presidente Andrew Johnson
En 1868, el presidente Andrew Johnson promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo la jornada de ocho horas. Al poco tiempo, diecinueve estados sancionaron leyes con jornadas máximas de ocho y diez horas, aunque siempre con cláusulas que permitían aumentarlas a entre 14 y 18 horas.
Aún así, debido a la falta de cumplimiento de la Ley Ingersoll, las organizaciones laborales y sindicales de EE. UU. se movilizaron. La prensa reaccionaria de los Estados Unidos, alineándose con las tesis empresariales, calificaba el movimiento como "indignante e irrespetuoso", lo calificaba como "un delirio de lunáticos poco patriotas", y manifestó que era "lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo".

Obra "Trabajadores de mi tierra" del artista venezolano Iván Darío Hernández ( Colección Pdvsa La Estancia)

La huelga del 1 de mayo y sus consecuencias
El 1 de mayo de 1886, los Estados Unidos conoció su primera gran huelga de trabajadores cuando unos 200.000 ciudadanos decidieron enfrentar al Estado. Mientras otros 200 mil mantenían su amenaza de paro logrando obtener sus objetivos trazados.

En Chicago, donde las condiciones laborales eran extremadamente precarias, consideradas peor que en otras ciudades del país, las movilizaciones callejeras se extendieron los días 2 y 3 de mayo. Para ese entonces la única empresa que laboraba era la fábrica de maquinarias agrícola McCormik , la cual sus empleados mantenían paralizada desde el 16 de febrero porque querían descontar a los obreros una cantidad de sus salarios para la construcción de una iglesia. La producción se mantenía a base de esquiroles.
El día 2, la policía había disuelto violentamente una manifestación de más de 50.000 personas y el día 3 se celebraba una concentración en frente de sus puertas; cuando estaba en la tribuna el líder obrero anarquista August Spies, sonó la sirena de salida de un turno de los rompehuelgas.

Entre tanto, los obreros concentrados que escuchaban a su líder se lanzaron sobre los scabs (amarillos -esquiroles) comenzando una batalla campal. Una brigada de policías que se hizo presente en el sitio, sin aviso alguno, procedió a disparar a quemarropa sobre la gente produciendo 6 muertos y varias decenas de heridos.

Se consiguió un permiso del alcalde Harrison para hacer un acto a las 19.30 en el parque Haymarket. A las 21.30 el alcalde, quien estuvo presente en el acto para garantizar la seguridad de los obreros, dio por terminado el acto. Pero el mismo siguió con gran parte de la concurrencia (más de 20.000 personas). El inspector de la policía John Bonfield consideró que habiendo terminado el acto no debía permitir que los obreros siguieran en ese lugar, y junto a 180 policías uniformados avanzó hacia el parque y empezó a reprimirlos. De repente estalló entre los policías un artefacto explosivo que mató a un oficial de nombre Degan y produjo heridas en otros. La policía abrió fuego sobre la multitud, matando e hiriendo a un número desconocido de obreros. Se declaró el estado de sitio y el toque de queda, y en los días siguientes se detuvo a centenares de obreros, los cuales fueron golpeados y torturados, acusados del asesinato del policía. Se realizaron cantidad de allanamientos y se fabricaron descubrimientos de arsenales de armas, municiones, escondites secretos y hasta "un molde para fabricar torpedos navales".

La prensa gringa sentenció en su propio "juicio" a los líderes obreros
Uno de los más célebres grabados de la revuelta de Haymarket, que muestra, de forma inexacta, a Fielden dirigiéndose al público al mismo tiempo que estalla el explosivo y empiezan los disturbios.
La Prensa reclamaba un juicio sumario por parte de la Corte Suprema, responsabilizando a ocho líderes obreros anarquistas y a todas las figuras prominentes del movimiento obrero. Se continuó con la detención de cientos de trabajadores en calidad de sospechosos.
 
El 21 de junio de 1886, se inició la causa contra 31 responsables, siendo luego reducido el número a 8. El juicio fue una farsa del principio al fin, violándose todas las normas procesales de forma y de fondo, mientras la prensa empleando su técnica "amarillista" adelantándose a los hechos, sentenciaba en la "horca a los acusados, en su mayoría extranjeros.
A pesar de no haberse probado nada en su contra, los ocho de Chicago fueron declarados culpables, acusados de ser enemigos de la sociedad y el orden establecido. Tres de ellos fueron condenados a prisión y cinco a la horca.

Consecución de la jornada laboral de ocho horas
A finales de mayo de 1886 varios sectores patronales accedieron a otorgar la jornada de 8 horas a varios centenares de miles de obreros. El éxito fue tal, que la Federación de Gremios y Uniones Organizadas expresó su júbilo con estas palabras: "Jamás en la historia de este país ha habido un levantamiento tan general entre las masas industriales. El deseo de una disminución de la jornada de trabajo ha impulsado a millones de trabajadores a afiliarse a las organizaciones existentes, cuando hasta ahora habían permanecido indiferentes a la agitación sindical".